GUÁRDATE
DE LOS MEDIOS
Meses
antes de su muerte, Julio César fue advertido mediante un vaticinio
del peligro que para él suponían los Idus de Marzo (fecha del
calendario romano correspondiente al día 15 de dicho mes), “Guárdate
de los Idus”, así rezaban los auspicios. La nefasta predicción se
cumplió y en los Idus de Marzo del año 44 a.C. Julio César moría
asesinado en los Campos de Marte.
En
nuestra época, es el oráculo de la razón el que nos advierte con
voz susurrante que nos guardemos de los grandes medios de
comunicación, pues la fe ciega en ellos puede suponer quizás no
nuestra muerte física, pero sí política, condicionando
notablemente nuestra libertad de pensamiento.
El
flujo de información constantemente actualizada es incesante y miles
de noticias colapsan día tras día nuestras radios, televisiones y
dispositivos electrónicos a un ritmo tan frenético que resultan
difícil de digerir. Esta sobrecarga de información hace que nos
cueste recordar con rapidez escándalos acerca de los cuales tan
fervientemente debatíamos meses atrás o catástrofes naturales cuyo
desarrollo pudimos seguir en su día en tiempo real. En este mundo
globalizado todo es pasajero, las desgracias y el sufrimiento de los
pueblos pasan a un segundo plano cuando una nueva bomba informativa
estalla en otra parte del mundo.
El
efecto e influencia que los medios de comunicación tienen en la
sociedad carece de discusión, no en vano son considerados el cuarto
poder. Gobiernos, empresas multinacionales y servicios de
inteligencia lo saben muy bien y se sirven de esta arma de doble filo
conforme a sus intereses.
Nosotros,
los consumidores de información, debemos estar en guardia frente a
la manipulación mediática que puede manifestarse de diversas
formas. Cuando una noticia llega hasta nosotros, hemos de tener en
cuenta que ha pasado una serie de filtros y ha sido modificada en
base a distintos criterios, a saber:
-El
Personal: La descripción de una cierta realidad variará dependiendo
quien la narre.
-Criterio
de Marketing y Estético: Una noticia sin gancho, sin morbo, que no
pegue al telespectador a la pantalla o que no haga que el lector del
periódico devore línea tras línea, no merece la pena ser
publicada. Se pretende que los consumidores vean los noticiarios, no
que cambien de canal. De igual manera, aquellas noticias
extremadamente desagradables o que puedan herir sensibilidades
quedarán al margen de boletines informativos.
-Criterio
económico y político: Todo medio de comunicación posee una línea
editorial, una ideología, está al servicio de una serie de
intereses y empresas que lo financian y garantizan su existencia. No
es recomendable morder la mano que te da de comer.
Puesto
que las noticias antes de llegar a los medios, pasan por las agencias
de información, algunos de estos procesos de filtro llegan a
producirse en dos ocasiones distintas.
El
lector deberá pues “guardarse de los medios”, mirar con lupa la
información, sospechar, estar alerta, ante todo contrastar las
fuentes y la noticia en sí, proceso para el cual internet y los
medios de comunicación alternativos abren innumerables puertas. Ante
todo, el lector no debe nunca olvidar que los grandes medios de
comunicación son en última instancia empresas, controladas por
lobbies, parte de un entramado de cables y tramoyas del cual, si
estiras y estiras terminan por aparecer bancos, financieras, grupos
de inversión, constructoras, compañías telefónicas y empresas
energéticas con grandes intereses geopolíticos cuyo objetivo es la
obtención del mayor beneficio económico posible.
*Los
siguientes enlaces son de utilidad para comprender e ilustrar lo
expuesto líneas arriba.
“Los
dueños de la información”.
“Militar
en los medios”.
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