martes, 21 de mayo de 2013

¿CRISIS ECONÓMICA O SOCIAL?



Artículo de Ginés
¿CRISIS ECONÓMICA O SOCIAL?

El método científico tiene tres etapas claramente diferenciables. La primera es la observación experimental de los fenómenos que se estudian. En base a estos experimentos se elabora una teoría que explique de manera razonada lo que sucede. Ésta teoría suele funcionar muy bien, hasta que nuevos experimentos demuestran lo contrario. En este momento, los científicos se replantean la validez de las teorías que habían propuesto y elaboran otras nuevas, que normalmente engloban a las anteriores y explican lo que éstas no hacían. En algunos casos incluso, se desecha totalmente la teoría anterior y se propone otra, con ideas a priori revolucionarias, pero que con el tiempo, se transforman en brillantes.

Este método que tan buenos resultados le proporciona a la ciencia, parece sin embargo, resultarle hostil a la sociedad de hoy. Claro es que, mientras la ciencia rema al unísono hacia un mismo horizonte, la estructura social y política vigente, nace bajo el presupuesto de la dominación de unos (minoría) sobre los otros (mayoría), lo cual dificulta enormemente el avance hacia un objetivo común. Es por tanto obvio, que la mayoría de medios de comunicación suelen desenfocar el problema poniendo todos sus empeños en defender que, una estrategia adecuada, acabará por paliar las injusticias sociales. La dominación de esta “minoría” es tal, que la “mayoría”, acaba por aceptar que el problema radica en elegir la mejor táctica y olvidan que a veces es más sensato romper con todo y volver a elaborar las reglas del juego.

Podemos oír continuamente a periodistas, analistas políticos, incluso ciudadanos de a pie, hablar de los problemas que tiene España en términos económicos, parece que todo el mundo ha aprendido muy bien que el problema fundamental es que atravesamos una crisis económica y que el principal objetivo es usar políticas adecuadas para acabar con ésta. Mucha gente se sentiría satisfecha si le dijeran que toda la deuda pública ha sido pagada y que España ha comenzado a crecer. Pero todo esto ¿a costa de qué?, o mejor dicho ¿a costa de quién?

Parece que las crisis periódicas que sufre el Capitalismo siempre acaban por relegar a las clases medias y bajas por debajo de los umbrales de la pobreza, por el contrario las clases altas aprovechan esta situación para aumentar sus arcas particulares. En estos periodos la mano invisible, que se supone que debe estabilizar el mercado en pos del beneficio común, se convierte en la mano de un policía, delimitando una frontera entre los que pueden seguir compitiendo en el sistema y los que deben mirar atónitos, cómo se derrumban sus derechos más fundamentales. Y es que el capitalismo nos guste o no, premia ante todo, la iniciativa privada en busca del máximo beneficio. Aunque se intente sostener que el interés particular de cada individuo evoluciona hacia el beneficio común, esto es enteramente falso.

Pensemos por ejemplo, en aquel empresario farmacéutico que decide invertir en la creación de un medicamento que combata el cáncer. Entre las diversas ofertas, siempre se inclinará por aquella que le resulte más rentable económicamente. Poco le importará que existan líneas de investigación recomendadas por grandes investigadores, si con éstas, nunca conseguirá comprarse ese chalet en la Moraleja. Curiosamente, a lo mejor, la vida acabará devolviéndole la jugada.

Queda claro entonces, que en general el beneficio particular, es un obstáculo al beneficio común. Bien es cierto, que las socialdemocracias de finales del siglo XX evolucionaron en el buen sentido introduciendo límites al sistema Capitalista. Por supuesto no se tuvo en cuenta, que los dientes del lobezno no son los del lobo.

Deberíamos preguntarnos entonces, si los pilares fundamentales sobre los que hemos construido las sociedades occidentales responden a lo que entendemos por una sociedad justa e igualitaria. Igual nuestras teorías no explican del todo bien el origen de los problemas sociales que sufrimos día a día. Quizás sería recomendable replantearnos las reglas del juego. A veces es más efectivo escribir en un folio en blanco.

Ginés

martes, 7 de mayo de 2013

Huelga educación 9 de mayo 2013




Hoy 9 de Mayo, día de huelga estudiantil, nos encontramos aquí en la glorieta; padres, profesores y estudiantes, todos juntos reivindicando una enseñanza de calidad, justa, laica pública, universal y gratuita.

Podemos luchar y protestar de muchas formas, pues tenemos motivos para ello. Pero lo importante hoy es la educación y por eso hoy hacemos huelga, pero no nos quedamos en casa, hoy cambiamos el aula por la calle, generando nuestros propios espacios, pero con el fin mismo de la enseñanza. Hoy salimos a la calle no solo a visibilizar el intento de destrucción de la enseñanza pública por parte de los gobiernos capitalistas en su idea de convertir este derecho fundamental en un negocio. Sino que salimos a la calle también a aprender, a construir alternativas de enseñanza frente a las impuestas desde el sistema. Cuando hablamos de derechos, nosotros hablamos de algo que consideramos importante y creemos justo, pero el capital no habla ese mismo idioma, pues los derechos son algo que le estorban. 

Hoy queremos demostrar que los que creemos en la educación no la vamos a dejar caer y haremos cualquier cosa para mantenerla y mejorarla, pues es la base fundamental de esa nueva y mejor sociedad que queremos. Los que entendemos que la enseñanza es de
todos, no vamos a permitir que quede sólo para los que más medios poseen. La educación es el pilar sobre la que construir una sociedad libre, digna y equitativa. Pero sabemos que estos principios chocan con el modelo deseado desde las instituciones que nos dirigen. Ya que su principio es disponer de un pueblo ignorante y por lo tanto esclavo sin capacidad de reacción, organización y sentido crítico.

Las nuevas reformas educativas no solo no avanzan en la calidad de la enseñanza sino que nos llevan a un modelo en el que desde el principio se irá separando a los estudiantes en clases sociales incluso volviendo a la separación por sexos. O dejando de lado simplemente a aquellos que desde un inicio no den la talla. Y en la parte final de este modelo, referida a la universidad, solo podrán acceder al saber las élites económicas asegurando con ello la continuidad del poder establecido hoy día y la primacía de una única rama de pensamiento condicionada y al servicio de este sistema despiadado y genocida.

Hablan de competitividad, nosotros de igualdad.
La mejor forma de educar personas es en el respeto y la cooperación, el trabajo conjunto, la ayuda mutua entre seres iguales y libres.
Una enseñanza que hable del respeto con el entorno y de nuevas formas de gestionar el medio y de relacionarnos con la naturaleza.
De un nuevo tipo de relaciones entre hombre y mujeres con ellos mismos y con el sexo contrario, y con las demás razas, religiones y culturas.
Que genere espíritu de crítica y no de sumisión. Que hable de la soberanía de los pueblos a ejercer sus derechos y a desarrollarse libremente.
Que sea solidaria y no caritativa. Que hable de las religiones desde el respeto y la libertad de practicarlas, pero fuera de todo dogmatismo.
Que atienda a nuevas formas de enfrentar y superar los problemas de nuestro tiempo.
Que sea mas democrática y horizontal en su forma de establecer las relaciones entre  dirigentes, docentes y alumnos.
Que sea reconocida y valorada, y para todos en las mismas condiciones.

La educación no es para llegar primero, es para llegar lo más lejos posible pero sin pisar a los demás por el camino.
Nosotros hoy pensamos alternativas.
Nos negamos a seguir por el redil de la educación privada y clasista.

Hace unos pocos años casi nadie creía que llegaríamos a pagar 2.000 euros por una matrícula universitaria o que se reducirían las becas al mismo tiempo. Hasta cuando vamos a quedarnos sentados.  Fuera el fascismo de la educación Española.

ATRÉVETE A PENSAR ¡ORGANÍZATE Y LUCHA!